Reconversión o muerte. Los gimnasio apuestan al delivery de clases


Fuente: La Nación ~ Megatlon, fundada en 1999, cuenta con 31 gimnasios ubicados en Buenos Aire, Córdoba y Santa Fe. Mientras que su segunda marca, Fiter, se fundó en 2017 y está por inaugurar su décima sede. Pero no es el único que se anima a contar los coletazos que sufrió por el Covid-19. “Luego de la pandemia estamos operando prácticamente con la mitad de los socios que teníamos en marzo de 2020. En gran parte por la capacidad que se nos permite a los clubes”, dice Adrián Ofman, director de Open Park. Esta cadena fue fundada en 1992 y actualmente cuenta con cuatro predios que suman más de 30.000 m2.

El director de Open Park detalla que su empresa mantuvo los cuatros clubes cerrados desde la segunda quincena de marzo hasta mediados de octubre. “No despedimos personal pero tuvimos que aprender a reconvertir nuestro servicio. Debíamos ofrecerles a nuestros socios una prestación que fuera lo más parecida posible a lo que estaban acostumbrados, pero sin la comodidad de nuestros espacios, sin la orientación presencial de nuestros instructores y sin nuestro equipamiento. A diferencia de empresas que venden productos cuando el producto es una experiencia es un desafío enorme replicarla a distancia”, destaca.

Según Ofman hoy su equipo trabaja día y noche para enamorar de nuevo a sus socios inactivos; y para crear experiencias que atraigan a nuevos clientes”, señala. Es que aproximadamente un 40% de los socios que tenía Open Park prepandemia no volvieron. “De todas maneras están regresando gradualmente. Todos los meses observamos que el 25% de las altas son socios que retornan”, resalta.

Otro jugador importante de este sector es Fosque. Esta cadena abrió sus dos primeros gimnasios en 2004 y en marzo de 2020, cuando se dictó el ASPO, ya contaba con 14 sedes. “El desafío que impuso el aislamiento obligatorio fue inmenso. Incorporamos tecnología para generar los videos, capacitamos a nuestros profesionales para que puedan grabar las clases, y armamos un equipo de soporte para editar y subirlos a distintas plataformas y a nuestra aplicación”, recuerda Gerardo Fosque, fundador, presidente y CEO de la red de gimnasios de Fosque.

Fosque destaca que el balance de 2020 fue de mucho aprendizaje y arrojó resultados económicos durísimos. “El primero y segundo mes de la cuarentena obligatoria los niveles de ingresos se redujeron en aproximadamente un 50%. Gracias a este dinero, la liquidez disponible y la ayuda del ATP que dio el Gobierno pudimos pagarles a los profesionales. Pero a medida que se fue extendiendo el aislamiento obligatorio los ingresos mermaron más aún y tuvimos que tomar créditos y reprogramar el pago de alquileres y servicios. Mientras las sedes estuvieron cerradas se generaron pasivos importantes y terminamos cerrando cinco franquicias”, narra.

Frente a este contexto la solución que encontraron los gimnasios para retener a sus socios y lograr algún ingreso durante el aislamiento obligatorio fueron las redes sociales y las clases en línea. “Implementamos el programa Megatlon en Casa con contenido gratuito para nuestros canales de Instagram y YouTube. Tenía una grilla de diez clases diarias y consultorios de cuidado personal, nutrición, meditación y pediatría, que dictaban nuestros profesionales. Además, había entrenamientos, recetas, sorteos y consejos”, resume Storchi. El ejecutivo dice que sumaron un programa de entrenador virtual personalizado con 150 profesores. “Llegamos a dar 1000 turnos diarios a través de nuestra web. Lanzamos Spinning Virtual con tres clases diarias en salas privadas de Zoom y abrimos cuatro sedes virtuales en Instagram con acceso exclusivo para socios. Hoy tenemos algunas clases por Instagram, pero migramos el servicio hacia nuestra nueva App Megatlon”, resume.

Por su parte Open Park lanzó en abril de 2020 un sistema de clases en vivo vía Zoom para todos sus miembros y clases gratuitas a través de las redes sociales. “Llegamos a tener unas 300 clases semanales que los profesores daban desde sus casas. Convertimos nuestra aplicación móvil, que era un programa de rewards, en una herramienta de acceso a clases online. Ahora esta app es el ‘carnet’ que reemplaza a los accesos biométricos en nuestras sedes”, dice Ofman.

Y Fosque rediseñó durante esos meses de distanciamiento su aplicación y la página web. Además, lanzaron una plataforma para que los interesados puedan comprar de forma online los programas.

“Creamos la nueva generación de coaches profesionales formados para desarrollar programas de entrenamiento y motivación, para Fosque Virtual. Estamos convencidos que las clases virtuales llegaron para quedarse ya que complementan a las presenciales”, afirma el fundador de esta compañía.

¿Es factible trabajar con la mitad de la capacidad, que lo permitido por el protocolo, actualmente? “Sí se puede trabajar, pero sólo rinde para sostener las estructuras mínimas de cada sede y mantener los puestos de trabajo. Aunque seguimos sumando pasivo, el objetivo primario es lograr la estabilidad de las cuentas en cada sucursal”, dice en forma contundente Fosque.

La reinvención de estas empresas las llevó a la búsqueda de soluciones y alternativas en el mundo digital. “En nuestro caso los nuevos servicios no solo vinieron para quedarse si no que evolucionarios hacia nuestra nueva aplicación y la plataforma Megatlon Play, una herramienta que cuenta con una variedad de contenido fitness para que las personas entrenen cuando y donde quieran. Hoy está incluida en la membresía Megatlon y está corriendo un free trial para no socios. Tenemos una gran oportunidad para capitalizarlo, migrando a la audiencia que ganamos en cuarentena a una plataforma propia, ofreciéndole servicios exclusivos. Además, mucha gente del interior del país nos conoció en la cuarentena por eso creo que es nuestra oportunidad de posicionarnos como la opción también para ese público. Por otro lado, creemos que es un gran producto para nuestros clientes corporativos”, explica el CEO del Grupo Megatlon.

Como ocurrió en otros sectores, la pandemia actuó como un acelerador de proyectos y un ordenador de costos. Cuando se le pregunta por sus proyectos Storchi adelanta que iniciaron una expansión regional que comenzará con la apertura, hacia mitad de este año, del primer Fiter en Montevideo, Uruguay. Otro de sus objetivos para 2021 es recuperar el 26% de socios que perdieron por la pandemia. “Por otro lado queremos crecer en lugares en los que no llegamos con sedes físicas a través de nuestra nueva herramienta Megatlon Play”, sostiene.

Ofman también cuenta que la principal meta que tiene es recuperar hacia fin de este año, el total de socios que tenían en marzo de 2020. “Para lograrlo es imprescindible que el sistema de salud y el plan económico del país acompañe”, advierte.

Fosque asegura que este será un año de transición hacia un mundo mucho más eficiente y basado en soluciones tecnológicas. “Lo virtual llegó para quedarse. Como toda transición no será fácil, necesitamos el apoyo del gobierno. Para la industria del fitness este será un antes y después. El crecimiento en 2022 será el más importante de toda la historia de este sector porque las personas descubrieron el valor de su cuerpo y la necesidad de cuidarse. Aprendieron que la vida es lo más valioso que tenemos”, finaliza.

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