BH Fitness apuesta por la fabricación de máquinas inclusivas

Fuente: CMDsport – Su director de cuentas afirma que “hay que pensar el fitness desde otra perspectiva”

El director de cuentas de BH Fitness, Ángel Gavilán, asegura que la demanda de máquinas inclusivas está aumentado, aunque todavía es una desconocida incluso para muchos profesionales del sector. “A día de hoy, no hay fabricantes que hagan estas mejoras”, recuerda.

El director de cuentas de BH Fitness, Ángel Gavilán, afirma que “tratamos de hacer máquinas para fitness cardiovascular y de fuerza normales con una mirada especial”. Gavilán admite que “nos gustaría que una persona que realiza una rehabilitación, o que padece una patología, cuando use nuestras máquinas no se sienta como un enfermo sino como un deportista más”.

El ejecutivo opina que “a nivel de nicho, el fitness inclusivo está creciendo, sobre todo porque hay máquinas de rehabilitación que son muy médicas y que están ancladas al pasado”. 

¿Por qué BH Fitness apuesta por máquinas inclusivas?

En BH Fitness llevamos fabricando equipos de fitness desde hace casi 50 años. Siempre hemos estado pendientes de cómo evoluciona el mercado y de las tendencias de entrenamiento. En este caso, de la mano de la Fundación Deportes sin Barreras, hemos adaptado el enfoque. Se trata de querer ver desde la mirada de quienes tienen unas necesidades concretas. Realizamos adaptaciones de nuestras gamas para que ciertos modelos sean mucho más inclusivos, y así, que puedan ser utilizados por todos los públicos.

¿Desde cuándo desarrolla BH Fitness esta maquinaria?

En el año 2019 comenzamos con esta nueva perspectiva de mejorar la inclusión en el uso de máquinas de fitness. Tuvimos que frenarlo durante la pandemia porque estábamos volcados en atender la demanda desbordada de fitness doméstico. Recuperada la ‘normalidad’, empezamos a introducir paulatinamente mejoras en nuestros modelos, cubriendo así muchos espacios que el fitness más generalista había dejado un poco de lado.

¿Se pueden hacer modelos inclusivos en todas las familias de producto?

En cada familia de producto intentamos tener uno o varios productos que sean mucho más inclusivos que los modelos estándar. Pero no hacemos una única producción, sino que en algunos modelos se pueden introducir cambios desde la línea de fabricación que tenemos en Vitoria. 

¿Por ejemplo?

Una cinta de correr suele empezar en 0,8 kilómetros por hora, pero en este caso podemos hacer que empiece en 0,3 kilómetros por hora, lo que puede ser útil para una persona que se está recuperándose de un ictus, así como instalar barandillas durante todo el recorrido de la cinta o facilitar el acceso mediante un escalón externo. Para enfermos mentales, por ejemplo, hay que ser cuidadosos y evitar huecos donde una persona podría introducir una mano de forma peligrosa. También hay sistemas de bielas regulables para personas que tienen una pierna más larga que otra o máquinas elípticas que proporcionan más estabilidad de lo habitual y acceso sin obstáculos.

¿Hay mucha demanda?

Va creciendo. Tenemos la capacidad y fabricamos todas las semanas. Es una línea que va aumentando y que todavía es una desconocida incluso para muchos profesionales del sector, pero se está implantando. A día de hoy, no hay fabricantes que hagan estas mejoras. A medida que siga conociéndose el producto, la demanda seguirá creciendo, porque cada vez hay más necesidades de adaptación e inclusión. Por lo tanto, podemos decir que actualmente existe una demanda pequeña pero constante. Además, no tenemos que sacrificar nuestros planes y productos porque tenemos capacidad y flexibilidad para ir incluyendo estas mejoras en nuestra planta de Vitoria según las necesidades. 

Si tuviéramos que hacer una producción de volumen, quizá la demanda actual no permitiría aunque fuera rentable. Hoy en día se fabrican muchos modelos distintos en serie. Afortunadamente, nosotros podemos dedicar nuestra planta nacional tanto para este tipo de producción más específica como los pedidos de profesional que se fabrican ad hoc para cada cliente.

¿Es un mercado con futuro entonces?

Cada vez hay más prevención de la salud en el sector y se hacen más gimnasios enfocados a la prevención. A nivel de nicho, el fitness inclusivo está creciendo, sobre todo porque hay máquinas de rehabilitación que son muy médicas y que están ancladas al pasado. Nuestra visión es que la gama más inclusiva no renuncie a todas las ventajas de hoy en día, como estar conectadas a una aplicación mediante bluetooth. Nos gustaría que una persona que realiza una rehabilitación, o que padece una patología, cuando use nuestras máquinas, no se sienta como un enfermo sino como un deportista más. Y con esta tecnología hacemos que se sienta igual que una persona que entrena en un gimnasio o en su casa.

¿Qué tipos de clientes compran estas máquinas?

Aquellos que requieren de máquinas para unas prestaciones para uso colectivo como hospitales, centros de rehabilitación, centros de día, residencias de personas mayores y centros de salud mental. Pero también tenemos máquinas con adaptaciones para clientes particulares con varios acabados y económicamente más asequibles. Asimismo, también hay polideportivos que cuentan con zonas específicas para estas máquinas de necesidad especial. 

¿Los centros públicos apuestan por esta maquinaria?

La Fundación Deportes Sin Barreras, quien conoce de primera mano este tipo de necesidades y con quien hemos avanzado en esta visión inclusiva, tiene un programa que hace formaciones específicas con personal cualificado para este tipo de centros, que apuestan por estas máquinas. Suelen adaptar un programa para los propios monitores, ya que no se trata solo de equipar un centro. Es un programa 360 donde también hay que saber cómo acompañar a este tipo de usuarios.

Pero no son máquinas médicas, ¿no?

Ni mucho menos. Son máquinas normales con una mirada especial, como puede ser, por ejemplo, tener un tirador a una cierta altura y que la pueda usar una persona en silla de ruedas. Hay que pensar el fitness desde otra perspectiva. Sin embargo, no siempre se usan máquinas adaptadas porque, por ejemplo, la Asociación Española contra el Cáncer ha adquirido máquinas de fuerza que no requerían ningún cambio porque ya son adaptables por sí solas. 

¿Se sirven muchas máquinas de fuerza para estos colectivos?

Son máquinas que tienen numerosos beneficios para todo lo que tiene que ver con la pérdida de masa muscular. No solo para el proceso de recuperación, sino para público de una cierta edad o condición física. Tenemos máquinas para cada grupo muscular, que por sí mismas incluyen muchas posibilidades de regulación, así como multiestaciones, que ofrecen una cobertura de entrenamiento más general. Quizá en la parte de cardio, es donde más se aprecian los ‘extras’ que hacen diferentes a nuestras máquinas. Las hemos bautizado como BH Fitness Rehab. Son cambios que mejoran el uso, la adaptación y la seguridad. Y lo más importante, es que puedan destinarse a todos los usuarios, con necesidades específicas o sin ellas. Se trata de una equipación de fitness para todos.


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